Álvaro Recoba, el jugador del UHHHHH

Amado y Odiado, el “Chino” Álvaro Recoba está a punto de fichar por Peñarol de Montevideo. Una polémica decisión en la que tiene mucho para perder y realmente poco para ganar.
Su fútbol es como el amor de esa chica linda que siempre te tiene esperando. Ilusiona, promete, pero pocas veces concreta.
De familia nacionalófila, es un secreto a voces que Recoba es hincha de Peñarol. Es más, no llegó al aurinegro simplemente por los problemas entre el por entonces presidente Damiani y su representante Paco Casal.
En ese 1996, integró el famoso paquete (junto a Puglia, Bentancourt y …) que arribó al Nacional dirigido por Miguel Ángel Puppo.
Con los tricolores apenas ganó una Liguilla. Perdió las finales de 1996 con el peor Peñarol del Quinquenio y si bien al otro año ganó el Apertura se fue antes de completar su gestión.
Dueño de una gran pegada y un arranque vertiginoso, Recoba siempre flaqueo desde lo mental o incluso desde lo anímico. Es más, su único gol clásico (2-0 en una Liguilla) lo hizo un día que erró al menos cinco mano a manos corriendo sólo desde la mitad de la cancha con un ya veteranísimo “Vasco” Aguirregaray.
Llegó al Inter y brilló al comienzo. El día de la presentación de Ronaldo, marcó dos golazos y reclamó su presencia en el equipo. Tuvo pocas oportunidades pero siempre que jugó lo hizo bien.
El Inter le cedió al Venezia. En el equipo de la ciudad de los canales, el “Chino” tuvo su mejor momento. Él sólo salvó del descenso al club y de esta forma logró retornar al equipo negriazul.
El presidente Moratti cometió el error de su vida al firmarle un contrato millonario convirtiéndole en el jugador mejor pago del mundo.
Desde ese momento, el “Chino” nunca más corrió una pelota. Toda Europa sabe que las condiciones del Chino son inversamente proporcionales con su esfuerzo…
Todos le reconocen su pegada pero su falta de ambición es de las más comentadas en el viejo continente.
Mientras tanto, y paralelamente se desarrollaba su carrera en Italia, Recoba venía a jugar en la Selección.
Los resultados no le acompañaron en nada. Menos su esfuerzo. De Recoba con la celeste se recuerdan tres cosas.
La falta de solidaridad en la marca: Nadie le pedía que se tirara al piso a buscar el balón pero tampoco que caminara mientras el rival le pasaba al lado.
Los pésimos tiros de esquina ejecutados: La mayoría rastreros, otros pasados pero casi ninguno medianamente aceptable.
La enorme capacidad de provocar el UHHH en el público. Sin dudas está era su principal característica. Tenía el arte de hacer gritar UHHH a la tribuna. Sus tiros libres y definiciones o bien daban en el poste o la sacaban en la línea o pasaban cerca … A lo largo de su carrera fueron mucho más la cantidad de UHHH que de GOOLLL, algo que lamentamos todos.
Jugo 71 partidos y de sus 12 goles tan sólo se recuerdan su tanto a Argentina por Eliminatorias y el penal sobre la hora en la Copa del Mundo ante Senegal.
Precisamente en Corea y Japón fue donde Recoba volvió a decepcionar. El “Chino” cuestionado por todos, se reencontró con la afición tras la clasificación con Australia. Sin embargo, en el Mundial, no brilló. Falló un gol imposible contra Francia (similar al que erró en Australia para dejar fuera a Uruguay de Alemania 2006) cuando Abreu pedía sólo el balón por el medio. La jugada marcó la ruptura total de la relación entre el “Chino” y el máximo ídolo tricolor de los últimos tiempos. La pelea con Abreu (que algunos afirman que fueron más que palabras) es uno de los motivos por los cuales las puertas de Nacional están casi cerradas para él.
Tras el Mundial y pese a todos los rumores sobre escándalos e indisciplinas siguió participando con la Celeste. Le llovieron las críticas, que apenas pudo maquillar con el gol a Argentina en el Centenario al final de la eliminatoria. Sin embargo, su aporte en la repesca con Australia no fue bueno y la selección de Fossatti no llegó al Mundial.
Una pelea con Tabárez (quién ya había sido advertido del comportamiento del jugador) durante la disputa de la Copa América del 2007 marcó el adiós del Chino a la Selección. Ahora, en las postrimerías de su carrera, y tras fracasar en Torino y Panionios, parece llegar a Peñarol.
La falta de memoria del “Chino” es enorme. Se olvida de Danubio, el club que lo vio nacer, y se olvida de Nacional, club cuya parcialidad debió soportar estoicamente todas sus malas actuaciones con la celeste.
Para el fútbol uruguayo es bueno que llegue Recoba. Es un jugador diferente y puede aportar. En Peñarol deberá soportar la presión de tener que ganar un título de cualquier forma. Recoba, un jugador acostumbrado a flaquear ante la presión, tiene la oportunidad de dar vuelta la historia con la camiseta aurinegra y quien dice … meterle presión a Tabárez para llegar a Sudáfrica.
Claro, eso, si el entrenador resuelve el gran problema de los últimos quince años ¿De qué juega Recoba?
Una pregunta que nunca tuvo respuesta y que difícilmente la tenga ahora.
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